Masaje Tradicional Tailandés

El Nuad Thai, Nuad Bo Rarn, o Masaje Tradicional tailandés, es una técnica curativa cuyos orígenes se remontan a hace más de dos mil años.

Es una técnica sagrada y entroncada con el budismo y la medicina ayurvédica, que se ha transmitido de generación en generación, perfeccionándose con el paso del tiempo hasta llegar a tener unos increíbles efectos terapéuticos que benefician a quien la recibe de manera holística, esto es, mente, cuerpo y espíritu.

El tratamiento, consiste básicamente en presiones digitales y palmares a lo largo de los canales (sen) de energía que recorren todo el cuerpo y en suaves estiramientos, que al combinarlos, consiguen liberar de manera sorprendente y muy agradable todas las tensiones físicas provocadas por el estrés.

El masaje se realiza sin aceites ni cremas, sobre ropa cómoda y holgada, a ser posible de materiales naturales, y para la presión se utilizan también los codos, los antebrazos, las rodillas o los pies. Ésta presión rítmica, lenta y profunda es muy placentera, y alternada con la respiración y el silencio interno del masajista proporciona una profunda relajación a quien lo recibe, y es una de las señas de identidad de ésta joya de los masajes orientales.

La duración de un masaje puede ser desde una hora hasta dos horas y media, incluso más. Al recibir un masaje el dador y el receptor entran en un estado de tal relajación que dos horas pueden pasarse muy rápida y agradablemente.

El Masaje Tradicional Tailandés actúa sobre la energía y el poder de la vida, armonizando y equilibrando todo el metabolismo y el sistema nervioso, restaurando en el cuerpo su capacidad de autosanación al devolverle movimiento interno (respiración, circulación, linfa) y externo (huesos, músculos, ligamentos…). Cuando se recibe regularmente, mejora considerablemente los sistemas nervioso, respiratorio, circulatorio e inmunológico; eleva los niveles de energía al favorecer el buen funcionamiento de los órganos, aumenta la autoestima, combate el insomnio y los problemas digestivos, incrementa la flexibilidad, combate muy eficazmente los dolores de cabeza, regula las funciones endocrinas y aumenta la capacidad de concentración, mejora la memoria y armoniza nuestra relación psicosomática aportando paz, armonía y serenidad, mejorando nuestras relaciones con los demás y fortaleciendo los pensamientos positivos. También actúa sobre los sentidos, sensibilizándolos, así como en el aumento de la capacidad de sentir la conexión entre el cuerpo, la mente y el espíritu.

Como parte integrante de la Medicina Tradicional Tailandesa, el masaje se basa en la Naturaleza y trabaja sobre cinco elementos reflejados en el cuerpo humano: Tierra, Agua, Viento, Fuego y Espacio. El masaje actúa armonizándolos y equilibrando sus funciones naturales devolviendo al cuerpo salud y evitando enfermedades, lo que lo hace maravilloso como método de prevención natural.

Aunque hay buenas escuelas en occidente, es en su país de origen, Tailandia, donde podemos aprender y experimentar el Masaje Tradicional Tailandés como lo que verdaderamente es: un arte cuyo aprendizaje parece no tener fin. Otro aspecto importante de éste arte es la visión de éste como una práctica espiritual. El masajista trabaja en estado meditativo, en silencio interior y en completa concentración, y vive así su trabajo como una práctica espiritual, y como una manera de practicar el amor incondicional y la bondad hacia todos los seres, “metta” para los tailandeses.

Originalmente era en los templos donde los tailandeses acudían a recibir tratamientos de Medicina Tradicional Tailandesa, por lo que se ha mantenido su carácter sagrado y de profundo respeto entre dador y receptor, entre quienes se comparte el masaje como una experiencia de profunda de sanación y conexión. Todavía hoy muchos templos en todo el país ofrecen masajes, y una de las dos escuelas más importantes de Tailandia se encuentra en el templo (Wat) Po, en Bangkok. Es precisamente en éste templo donde se conservan los textos más antiguos sobre el Masaje Tradicional Tailandés, y es una maravillosa experiencia recibir un masaje allí, lo cual no desmerece a ninguno de los templos o espacios privados donde uno puede darse un masaje a lo largo y ancho del país. Además de Wat Po, la escuela más importante de Tailandia es la Fundación del Dr. Shivagakomarpag, en el antiguo hospital de medicina tradicional (The Old Medicine Hospital), en Chiang Mai, al norte de Tailandia. En ella, se le da mucha importancia a los estiramientos, lo que ha propiciado que se hable de dos estilos de Nuad Thai, el estilo del norte, con muchos estiramientos que nos recuerdan al trabajo que se hace con el yoga, y el estilo del sur, más centrado en presiones fuertes y profundas. Pero mi experiencia es que hay tantas escuelas como artistas de esta maravillosa técnica; Tailandia está lleno de escuelas privadas con una calidad excelente en donde uno puede aprender cosas diferentes y enriquecedoras sobre el masaje con grandes maestros en éste arte, y todos los estilos son como ramas de un mismo árbol.

Los practicantes del Nuad Thai, empiezan su trabajo con una oración, en la Fundación Shivagakomarpag, en Chiang Mai cada día se realiza una pequeña ceremonia (puja) con flores, incienso, y la siguiente oración:

Om namo shivago sirasa a-hang
karuniko sappasatanang o- satha
tippamantang paphaso suriyajantang
komarapato pagasesi wantami
bantito sumetaso a-loka sumanahomi

(3 veces)
Piyo-tewa manusanang piyo-promma
namuttamo piyo-naka supannanang
pininsriyong namamihang namoputaya
navon-navean nasatit nasatean
a-himama navean navae napaitangvean
naveanmahaku a-himama piyongmama
namoputtaya

(1 vez)
Na-a nava loka payati winasanti
(3 veces)
Invitamos al espíritu de nuestro fundador,
el padre doctor Shivagakomarpaj
quien viene a nosotros a través de su santa vida.
Por favor, tráenos el conocimiento de la Naturaleza.
Que ésta oración nos muestre
la verdadera medicina del Universo.
En nombre de ésta oración, respetamos tu ayuda
y rogamos que a través de nuestros cuerpos
traigas totalidad y salud al cuerpo de nuestro receptor.
(3 veces)
El dios de la curación habita en lo alto de los cielos, mientras la humanidad habita abajo en el mundo.
En nombre del fundador, que los cielos puedan
reflejarse en la Tierra para que ésta medicina sanadora pueda envolver al mundo.
(1 vez)
Nosotros oramos por aquel que tocamos,
que sea feliz y que cualquier enfermedad
sea apartada de él.
(3 veces)

 


Pedir cita: Noraya Kalam
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