Saludos afectuosos

Queremos compartir contigo esta preciosa carta enviada por un amigo: Nos ha parecido que puede ser inspiradora para aquellos que atraviesan momentos difíciles en sus puestos de trabajo. El Amor y la Fe transmitidos con sus palabras nos ha emocionado profundamente.

“Vuestra web me salvó hace unos meses de un peligroso precipicio al que me había acercado casi sin darme cuenta. Sentí el frío acero atravesando mi corazón y, antes de que pudiera ser consciente del daño, apareció un ángel en mi vida que me elevó al cielo, me proporcionó energía extra para superar el dolor y después me condujo a una nueva situación en la que estoy ahora inmerso.

Ahora, como por arte de magia, se han unido en mi las dos caras de mi ser que habían sido siempre antagónicas. Un cambio laboral me permite ahora trabajar directamente para los demás. Lo que había sido siempre mi lucha, mi reivindicación social más radical, mi posicionamiento crítico hacia todo lo que veía, ahora es mi arma y fundamento en la oficina. Soy tecnólogo, y me piden que proyecte sistemas que sirvan para ayudar a víctimas de violencia. Y ahora resulta que el concepto que mejor funciona, el que origina las directivas técnicas apropiadas es simplemente Amor. Pero no de una forma intuitiva o “ambiental”, sino directamente. No hay nadie más afortunado que yo ahora mismo en una administración pública. El éxito del proyecto depende del nivel de conciencia que seamos capaces de transmitir a las personas que se benefician del mismo. Y mientras más sencillo y directo lo planteamos todo, mayor fuerza y poder adquiere. Lo que antes no se podía decir en un típico entorno laboral competitivo, porque fuera emocional y no racional, ahora es enormemente valorado. Si algo me hace falta un día, al día siguiente aparece . Si un área se me presenta difícil, alguien espontáneamente se ocupa de ello, sin mediar siquiera palabras. Lo que antes era complejo y costoso, ahora se vuelve sencillo, natural y económico. Y además ni siquiera me tengo que preocupar de la agenda. Todo va saliendo solo día a día como si ya alguien antes hubiera trazado los planes. Poco a poco estoy pasando de un estado de dolor y desesperación a otro estado que no es de exaltación ni de optimismo ni nada por el estilo. Simplemente es que no siento nada especial, parece como que el tiempo deja de ser lo que era para mí, me siento atemporal de alguna manera…

Te quiero contar lo que me pasó. Sufrí una especie de acoso laboral, el daño estaba siendo devastador para mí. Cuando quise ser consciente ya estaba tocado profundamente. Pero antes de que llegara al punto peor, no se como fue pero me vino un mensaje con bellas fotos del cielo y sus maravillosos colores. De pronto sentí que quería ser piloto de avión. A los pocos días visité a un amigo que es técnico de aeropuertos. En su vehículo se escuchaba la transmisión de la torre de control. Un piloto en el aire hablaba por la radio. Su forma de hablar – no se lo que decía- a mí me llegó con una dulzura especial que jamás había escuchado antes. Para mí era un ángel en ese momento. La técnica que empleaba para hacerse entender correctamente -las comunicaciones desde el avión sufren muchas interferencias y tal- era utilizar ese tono de voz que usamos para dirigirnos a alguien a quien amamos profundamente. Ello me emocionó inmensamente y pensé que yo también quería hablar así en el trabajo. Entretenido averiguando todo sobre aviación, escuelas de pilotaje, etc pasé los momentos peores y Mobbing, acoso psicológico en el trabajovaya si me ayudó el tema. Creo que si no, hubiera tenido un desenlace fatal, porque el destrozo que produce un acoso psicológico es terrible. Y no hace falta demasiado esfuerzo para blandir esa terrible espada, bastan un par de comentarios a la semana, dos o tres sutilezas, algún que otro intento de desprestigio… y en seis meses estás roto.

Ahora se que la única solución posible a este problema es el Amor. Lo invoco y él toma forma en un proyecto, en una idea, en un informe… La redacción es técnica, pero resulta sugerente, de alguna manera noto que los demás se contagian espontáneamente. Ahora necesito mucha fuerza, y se la pido al universo, porque lo poco que reciba lo vamos a multiplicar por millones”.

Os quiero. Paco.

Valora este artículo:
Puntuado 3.69/5 (70 Votos)
([email protected])
El Arcángel 2002 - 2017 :: Madrid, España - Un lugar para la transformación